Lizette Arditti Sirotcky
Floresta
El árbol, símbolo poderoso de la vida y la naturaleza, representa al ser humano en su proceso de crecimiento y maduración. Desde la semilla que germina en tierra fértil hasta el árbol maduro, la vida humana se desarrolla a través de un camino de transformación constante, enfrentando desafíos y adaptándose a las circunstancias cambiantes. De manera similar, el proceso creativo de la pintura se nutre de las raíces profundas de la inspiración y la dedicación, dando lugar a un crecimiento orgánico y natural, donde las ideas y las formas se desarrollan y maduran con el tiempo.

INVIERNO
Acrílico/Papel/Madera
96 X 63 cms.
2014

ÁRBOL ACUÁTICO
Acuarela/Papel
80 X 60 cms.
2016


LLORA EL ÁRBOL
Acuarela/Papel
28 X 25 cms. c/u
2020

HECHO EN CHIHUAHUA
Acuarela/Papel
60 X 80 cms.
2010




TIEMPO SUSPENDIDO 8
Acrílico/Papel/Madera
96 X 63 cms. c/u
2017
RAIZ DE AMATE
Acrílico/Amate/Madera
84 X 34 cms.
2023
VERDE VIDA
Acrílico/Papel
93 X 63 cms.
2014
SERENIDAD
Acrílico/Amate/Madera
73 X 34 cms.
2023

BOSQUE DE LOS ALUXES Acrílico/Amate/Madera
60 X 80 cms.
2023

ÁRBOL DE LA VIDA
Técnica Mixta/Papel
56 X 76 cms.
2011

AGUA BOSQUE
Acuarela/Papel
28 X 38 cms.
2020

ÁRBOL Y ESTRELLAS
Acuarela/Papel
38 X 28 cms.
2017

RÍO EN INVIERNO
Acuarela/Papel
39 X 57 cms.
2020

CONTEMPLACIÓN
Óleo/Tela/Madera
40 cms. diámetro
2016